ÉTICA - EPICURO
Sitio: | Aulas | Uruguay Educa |
Curso: | LSU FILOSOFÍA 6 |
Libro: | ÉTICA - EPICURO |
Imprimido por: | Invitado |
Día: | viernes, 4 de abril de 2025, 14:11 |
1. Epicuro
La filosofía de Epicuro se caracteriza por situarse en el lado opuesto a la filosofía platónica: afirma una sola realidad, el mundo sensible; niega la inmortalidad del alma y afirma que ésta, al igual que todo lo demás, está formada por átomos; postula el hedonismo en la teoría ética y como modo de vida y rechaza el interés por la política, optando por un estilo de vida sencillo y autosuficiente encaminado a la felicidad.
En Atenas, fundó su escuela (llamada el Jardín), en una pequeña propiedad de las afueras de la ciudad. Debido a la existencia de un jardín en dicha propiedad, que era el lugar favorito de encuentro de sus miembros, la escuela de Epicuro tomó este nombre, que enlazaba con la enseñanza epicúrea según la cual el sabio ha de amar el campo y la naturaleza
2. La Física
Según la física de Epicuro toda la realidad está formada por dos elementos fundamentales. De un lado los átomos, que tienen forma, extensión y peso, y de otro el vacío, que no es sino el espacio en el cual se mueven esos átomos.
Las distintas cosas que hay en el mundo son fruto de las distintas combinaciones de átomos. El ser humano, de la misma forma, no es sino un compuesto de átomos. Incluso el alma está formada por un tipo especial de átomos, más sutiles que los que forman el cuerpo, pero no por ello deja el alma de ser material. Debido a ello, cuando el cuerpo muere, el alma muere con él.
3. La canónica
- La canónica es la parte de la filosofía que examina la forma en la que conocemos y la manera de distinguir lo verdadero de lo falso.
- Según Epicuro la sensación es la base de todo el conocimiento y se produce cuando las imágenes que desprenden los cuerpos llegan hasta nuestros sentidos. Ante cada sensación el ser humano reacciona con placer o con dolor, dando lugar a los sentimientos, que son la base de la moral. Cuando las sensaciones se repiten numerosas veces se graban en la memoria y forman así lo que Epicuro denomina las "ideas generales" (diferentes a las platónicas).
4. La ética
Epicuro defiende el hedonismo, y sostiene que el fin de la vida humana es el placer, pero no se trata del placer puramente material, sino que es también (y quizás principalmente) de índole espiritual y afectivo y, por tanto, tranquilo y duradero.
El fin útimo de toda su ética será LA FELICIDAD.
La ética, como ya se ha dicho, es la culminación del sistema filosófico de Epicuro: la filosofía como el modo de lograr la felicidad, basada en la la tranquilidad del ánimo o ataraxia. En la medida en la que la felicidad es el objetivo de todo ser humano, la filosofía es una actividad que cualquier persona, independientemente de sus características (edad, condición social, etc.) puede y debe realizar.
5. Autarquía
AUTARQUÍA
eliminación de los obstáculos que se oponen a la felicidad: los temores y las preocupaciones, las penas y los dolores.
Busca los medios para alcanzar la felicidad
LA AUTARQUÍA PERSIGUE LA APONÍA:
Ausencia del dolor del cuerpo
Al satisfacer los placeres necesarios y naturales
Comer, Dormir, Descansar, Abrigo
LA AUTARQUÍA EVITA LA ATARAXIA:
Ausencia de perturbaciones en el alma
Huir de los placeres no necesarios y no naturales.
Riqueza, poder, honor
6. Tetrafármaco-Cuadrifármaco
Evitar el miedo a
A LOS DIOSES Aunque existen no están preocupados por los asuntos mundanos.
A LA MUERTE Cuando nosotros existimos ella no existe y cuando ella existe nosotros dejamos de existir.
AL DOLOR todo dolor es en realidad fácilmente soportable. Si se trata de un dolor intenso su duración será breve sin duda, mientras que si el dolor es prolongado, su intensidad será leve y podrá ser fácilmente sobrellevado.
7. Clasificación de los placeres
Los naturales y necesarios: las necesidades físicas básicas, alimentarse, calmar la sed, el abrigo y el sentido de seguridad.Los naturales y no necesarios: disfrutar de una comida sabrosa, de los placeres de carácter espiritual o la gratificación sexual.
Los innaturales e innecesarios, que considera superfluos: la fama, el poder político o el prestigio.