AMOR CONSTANTE MÁS ALLÁ DE LA MUERTE. QUEVEDO

6. Análisis del contenido y las figuras literarias 3

El segundo cuarteto desarrolla como dijimos la contra argumentación, desarrollada con la ayuda de la conjunción adversativa “mas” y el adverbio “no”, que inicia el primer verso del segundo cuarteto con toda la fuerza de la negación: su amor rechazará a la muerte y será más poderoso que ella. Esta idea viene desarrollada a través de una alusión mitológica al inframundo de los griegos. Según la mitología griega, las almas de los hombres, cuando morían, eran juzgadas por un tribunal que decidía su destino según su comportamiento. Si el hombre había sido bueno, el tribunal le permitía acceder a los Campos Elíseos donde su alma viviría eternamente. Antes de entrar en los Campos Elíseos, las almas debían atravesar el río Leteo o río del olvido, donde se olvidaba por completo toda la vida anterior. A esto se refiere Quevedo cuanto habla de que “no dejará en la otra parte de la ribera la memoria en donde ardía”, es decir, no va a olvidar su amor cuando muerta. Él afirma que la llama de su amor atravesará el agua fría del río Leteo y romperá así la “ley severa”, es decir, la ley de la muerte que obliga a todos al olvido. Los campos semánticos del amor y la muerte predominan en estos versos. El amor está presentado metafóricamente con elementos relacionados con el fuego (“en donde ardía”, “mi llama”), mientras que la muerte se relaciona con el agua (“agua fría”, “ley severa”), siguiendo de esta forma una tradición que se remonta a Petrarca (en la identificación del amor con el fuego) y a Jorge Manrique (en su identificación del agua con la muerte).